jueves, 1 de marzo de 2018

Después del invierno




Leí este libro hace meses, así que no recuerdo todo con detalle. Sin embargo, recuerdo la sensación que me produjo.
La novela sigue las vida de Cecilia – mexicana estudiante en París – y  de Claudio – cubano que trabaja en una editorial en  Nueva York –. La mayor parte del libro estas dos tramas transcurren de forma separada, pero por un breve momento se encuentran, sólo para volverse a alejar. Las historias se van yuxtaponiendo capítulo por capítulo, dando a conocer a sus personajes al mismo tiempo.
Nettel tiene una prosa sencilla, capaz de dibujar el estado de ánimo de sus protagonistas. No utiliza un lenguaje rebuscado ni añade más cosas de las necesarias; dice lo suficiente para sumergirnos en ese mundo melancólico en el que habitan sus personajes. La suya es una escritura fina, sencilla, pero no por eso pobre, sino que dice justo lo que tiene que decir.
Algo que me gustó es la manera en la cual Nettel presenta a sus protagonistas. Claudio y Cecilia son muy diferentes; no sólo por el hecho de ser hombre y mujer, sino también en el carácter. Cada uno está dibujado de manera individual, y, sin embrago, cuando coinciden en la trama sus personalidades se complementan sin necesidad de deformarse. Son personajes que se sienten reales, con defectos, con virtudes y con contradicciones, pero siempre auténticos.


Lo que más me marcó de este libro es la manera en la que me identifiqué con Cecilia. Mientras leía Después del invierno me remonté a la época en la que llegué a Barcelona. Conforme avanzaba la trama, la soledad de Cecilia se convertía en mi soledad, y esa sensación de llevar el invierno dentro de uno mismo se me apareció como un déjà vu. Regresé a la primera época en Barcelona, al invierno lionés, y tantas otras épocas en las que me invadía una melancolía que no podía explicar, y parecía como si Nettel escribiera sobre mí.
Supongo que lo más importante para mi es identificarme con un libro. Eso no quiere decir que no pueda apreciar la calidad literaria si no es así, sino que para que me marque debe de haber algo que me hable individualmente. Y eso es precisamente lo que me pasó con este libro. Hacía tanto tiempo que no leía algo así, algo que me resultara tan personal. Creo que este se ha vuelto uno de mis libros favoritos.

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